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Exacto. Despues de una semana descargando la versión de 64bits sin herramientas de desarrollo, aparece por fin en mi ordenador. Al grano.

La instalación, aunque no he visto de nadia más que lo haya hecho así, se puede hacer sin grabar un CD ni un pendrive. Ahora que tengo un disco duro decente en tamaño (500GiB), me pude permitir descomprimir la imagen en el escritorio y lanzar la instalación desde ahí. Y ya empezamos a quejarnos. Ejecutando directamente el Setup.exe, no da opción a escoger partición. Hay que abrir el Setup.exe en la carpeta sources. Desde ahí, todo igual a Win7 salvo el fondo, que es verde azulado en vez de una imagen.

Al terminar la instalación, blablabla, configuración inicial. Cuatro cosas que le interesan al sistema. Y de repente, se hizo el metro. Aparece todo, y lo primero que veo (y voy de cabeza) es el panel de control. Más que nada porque había que configurar las IP’s de la red :P

El panel de control en modo Metro no vale gran cosa, está pensado como un panel simple para las cosas más básicas. Secciones de personalización, para la imagen de la pantalla de bloqueo, las notificaciones que aparecen en ella, y la cuenta de usuario. Esta Dev Preview no te deja configurar nada más hasta que se le asocia un Windows Live ID, asique que remedio. Y automáticamente y sin remedio cambia la contraseña de inicio de sesión de la E mayúscula de siempre a *************************. Cagüen. Luego hay secciones para añadir usuarios (que en mi opinión se podrían haber ahorrado, porque se supone que está enfocado a dispositivos monousuario), Wifi, Notificaciones (como la configuración de iOS), Privacidad (recopilación de estadísticas de fallos y uso), General (para la configuración regional y las curiosas opciones de refrescar (Refresh) y reconfigurar (Reset)), Búsqueda (las aplicaciones que tienen permiso para acoplarse al sistema de búsqueda), Compartir (lo mismo para la opción de compartir), Enviar (y otra, para los dispositivos a los que se puede enviar datos), Accesibilidad (Alto contraste, ampliar todos los elementos (opción que probé pero que no recomiendo a nadie con pantallas por debajo de 17 pulgadas), la opción de “Caret Browsing” (WTF?), seleccionar que utilidad se iniciará con Win+Arriba, el tiempo que se pasan las notificaciones en pantalla y el grosor del cursor de escritura), Dispositivos, Sincronización (TODO, temas y configuraciones, accesibilidad, idiomas, programas, historial de IE y contraseñas, además de la opción de bloquear la sincronización cuando se usan planes de datos limitados), Grupo Hogar, Windows Update (versión simplificada de lo que conocemos en Win7) y un acceso al panel de control de escritorio. Me explayo tanto con el panel de control porque me parece un elemento en el que deberían profundizar más, porque la mayoría de las opciones a)Son nuevas y no están en el panel de control normal o b)No son suficientes. Ejemplo de a)Sincronización. Ejemplo de b), la imposibilidad de cambiar el color verde de fondo de la pantalla de inicio de sesión o el menú Metro.

Aparecen también programas como un lector de twitter (plis, personalización), RSS, FeisbukFacebook, IE con interfaz metro, muy bien trabajada pero incómoda para un ratón, una aplicación dedicada al evento BUILD y algunos programas simples de ejemplo para experimentar con las aplicaciones Metro.

En el lado clásico, nada nuevo bajo el sol, salvo un estilo más mate, con menos brillos y reflejos, y con esquinas más cuadradas donde antes eran redondas. Y voy a empezar a nombrar curiosidades:

  • Cuando se escoge un color para las ventanas, existe un “color” que es un arcoiris con una flecha en círculo. Esta opción detecta el color prevalente en el fondo de escritorio y lo aplica.
  • No se si es sólo impresión mía, o que las animaciones son ligeramente más rápidas, pero diría que todo se mueve más rápido y fluido que en el 7
  • La ya de por sí pesada barra de idioma ahora se llama “Indicador de Entrada”, es in icono de sistema en lugar de una barra, y es el doble de grande, aunque ya no se ve tan horrible. Además, la muy **** reaparece aunque la quites desde la ventana correspondiente (configurar iconos del sistema)
  • Aunque se coloque la barra de tareas a un lado (por ejemplo, a la izquierda, quedando el normalmente menú inicio arriba a la izquierda) la esquina en la que aparece el pseudomenú con las cuatro opciones de preferencias, dispositivos, compartir, búsqueda e inicio sigue siendo la inferior izquierda, aunque el horrible cuadro gris que reemplaza el meh menú del 7 se mueve arriba. Éste pasa a tener la única función de traer el menú metro al frente.
  • El “intento” de Tiling Window Manager para la interfaz Metro fracasa estrepitosamente. Especialmente cuando se intenta copiar texto de un programa a otro, y la fuente no ajusta el texto al poco tamaño ni el objetivo coloca el cuadro de texto al alcance.
  • El menú de la esquina inferior izquierda, aparte de aparecer sin click, sólo empotrando el ratón contra la esquina, también hace aparecer un reloj grandote a la derecha, el mismo que hay en la pantalla de bloqueo, con fondo gris. Iconos de notificación incluidos.
  • Curiosamente, al terminar de instalar el Opera (con la opción de quedarse como navegador por defecto) aparece una notificación de Windows dándote a escoger si quieres el Opera o seguir con IE. Algo parecido ocurre la primera vez que intento abrir archivos JPG y PNG, aparece una ventana para darme a escoger entre asociar los JPG al Opera, al Paint o al visor de imágenes de siempre. Espero que esto sirva de algo para evitar que las ruínes opciones de “Instalar Google Chrome junto a XXXXXXXXXXXXX” tengan éxito. Aunque cuando alguien no tiene ni idea y ve la ventana, aunque alguien que sepa le haya configurado un navegador decente, por inercia seleccionarán IE como predeterminado. **Suspiro**.
  • Hay una nueva ventana de “instalando dispositivos”. Menos informativa, pero por lo menos sabes que está pasando algo :P

De momento no he experimentado mucho más. Lo que si me ha mosqueado mucho, pero MUCHO, es que IE no era capaz de terminar ninguna descarga (Opera Next y Skype), dando un error siempre que llega al 99%. Eso, y el hecho de que la única forma de cerrar un programa Metro es pulsando Control+Shift+Escape para que aparezca el administrador de tareas (gran trabajo, hay que reconocerlo) y finalizar la tarea correspondiente. Pantallazos, y la próxima entrada será sobre el proceso de instalación de mi nueva máquina, “gamer grade”.

Color Automático

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Aunque empecé a escribir esta entrada en tiempos de la Beta 1, hoy lo he reiniciado. Ésta nueva entrada se escribió a lo largo de los dos últimos días, el segundo de los cuales fue publicada. Mis impresiones (las voy escribiendo según instalo, por lo que nadie se espere algo muy estructurado o con orden lógico):

Arranca en Live relativamente rápido, se nota que se cuida y que GNOME2 todava va ligerito. El instalador ya lo habia probado, pero al instalar en un PC real me llama la atención que diga que no hay sistemas operativos instalados en el 149GiB (160GB), cuando las particiones son (por este órden): 102 MiB EXT2 para GRUB 0.97 (GRUB2 arranca MUY lento el menú); 43GiB extendida, que contiene 255MiB (curiosamente exactos, estoy aproximando todos menos este) de SWAP y el resto es el root del Arch (que pienso seguir usando como principal); fuera de la extendida, 17GiB NTFS de gloria dedicada a Halo 1 y 2 (pero no al Windows 7 que los mantiene vivos); y por último, 89GiB en EXT4 para el /home del Arch. Tengo que cerrar el instalador, porque es tan simple que no me fio de él para particionar. Le dejo 20 de los 42GiB del root, y la instalación sigue. En estos momentos se agradece que en EXT4 la desfragmentación sea inmediata.
Dos cosas que antes de empezar ya me están cabreando MUCHO: las barras de desplazamiento, que me parece tienen un manejo insoportable en una pantalla NORMAL, DE ESCRITORIO, que se supone que todavía es el principal objetivo de Ubuntu ¬¬; y el hecho de que el panel de aplicaciones no esté visible cuando maximizas algo o lo acercas a el por las mismas razones. Otro pequeño incordio: ¿por qué demonios el Live CD arranca silenciado?
Ya que estoy poniendo verde a una distrubución que tiene un color bastante menos disfrutable (y menos en comida), diré en su favor que el cambiador de escritorios mola. Me estaba mosqueando otra vez porque esperaba poder seleccionar uno u otro con un único click, pero recordé que en el análisis “A fondo” de Unity en Genbeta decían que se podían mover las ventanas entre ellos. Funciona dabuten.
Por fin acaba de redimensionar el GParted y (ahora si :P) arranco el instalador. Ni me apetece que descargue actualizaciones (quiero que termine lo antes posible para librarme de todas mis pegas y poder romperlo sin ir a cámara lenta) ni quiero programas adicionales (FFMPEG tal vez per el Flash no lo quiero ni en pintura en un ordenador que yo vaya a administrar). Mientras escribo esto, otra forma de dar la lata: no puedo no instalar su propio GRUB. **suspiro**. Si lo consigo volver a arrancar (ODIO el nuevo sistema de configuración), ya restauraré el del Arch.Mu lento es esto ¬¬
Sigo: más baches. Hay mucho lag desde que escribo el nombre de PC para la red hasta que me contesta que no está en uso. Y me dice que una letra mayúscula que está cerca de la tecla Shift es muy corta como contraseña. JA. Como si fuera muy difícil a) verme poniéndola o b) reventarla desde un LIVE CD.
Lo que ya es de órdago es cuando intento pasar los pantallazos que he ido sacando a la partición nueva dedicada al ubuntu. Pensando en plata: ¿CÓMO QUE NO TIENES PERMISOS PARA COPIAR TRES TRISTES JPGS IMBÉCIL, SI ACABAS DE CREAR LA PARTICIÓN?
Ya me siento mucho mejor.
Dato curioso: al reiniciar, me presenta (tras el inevitable retraso en la carga del menú) un GRUB2 el el que SORPRESA, aparece el Güindos con una partición de esas que te comen 15GiB en los portátiles para recuperación y (casi me caigo de la silla de lo bien que me ha sentado) el Arch. Antes de nada, lo arranco para volver a mi querido Grub 0.97 tras copiar los datos pertinentes a Ubuntu. Ésto último es bastante complicado, ya que por un lado los archivos de configuración se me antojan incomprensibles, y por otro quiero cargar el kernel de Ubuntu directamente, y luego librarme de la instalación del GRUB2 para evitar problemas cuando actualice Ubuntu en cuanto salga la primera Alpha del 11.10. Más tropezones cuando lo intento: en la consola de grub (sudo grub) pongo “setup (hd” y toco el tabulador. se añade un 0 y la coma. vuelvo a pulsarlo y me enseña las 6 o 7 particiones. Reconozco la 0 por ser la única obsoleta en EXT2. escribo un 0, cierro el paréntesis y ¡BUM! Error 12: Invalid Device Requested. Leo en el foro de Arch que para reinstalar el MBR lo más sencillo es arrancar el instalador desde el CD y decirle que lo instale (va, tan obvio que ni se me había ocurrido). Lo cierto es que no lo consigo. Paso de ello temporalmente, y me pongo a juguetear con el recién llegado. Al primer arranque, por alguna razón todos los iconos y el panel usaban el clearlooks preeterminado del GNOME. Mal empezamos. Reinicio y ya aparecen bien. Por supuesto, voy derechico al centro de software a instalar el configurador del compiz para librarme de la ocultación automática y activar las ventanas de goma (se me hace muy raro mover una ventana en cualquier ordenador y que no se retuerza). Zas, va lento y no es capaz de instalar nada. Como esperaba, paso al synaptic. Pero ESPERA, que tampoco aparece ¬¬. Supuestamente están activados los repositorios pertinentes. En una distribución “For Human Beings, tengo que usar la terminal que, para rizar el rizo, no aparece al escribir “terminal” el la lente de turno, sino que hay que poner “gnome-terminal”. Bien. Ya está instalado. Configuro Empathy y Gwibber, aunque seguramente desinstale ambos (dejando incordiando sus correspondientes dependencias) e instale Pidgin o Kopete si se integra bien. Glitch en el panelOtra cosa molesta (y mucho, dada la posición de los botones) es que hacer click en el botón correspondiente a la ventana en primer plano y esta no se minimiza. Especialmente molesto cuando me ocurre lo de la imagen.
He hecho enlaces símbólicos a las carpetas de música, imágenes, videos y descargas del Arch, y me he dejado la vida para instalar opera-next, cuya configuración también he enlazado.
Ahora el Dropbox para poder escribir desde el teclado en vez del iPod (casi todo lo anterior está escrito con el cacharro, por lo menos haced que os dá pena :D).
Otro problemilla (mala hierba nunca muere, me estoy aburriendo ya): estoy acostumbrado a que , usando OSS, tener el volumen del sistema al 80% salga el sonido sin amplificar; en ubuntu es como si estuviera al 100%, susto de turno al arrancarlo. Preferencias de sistema (que están en un sitio bastante poco obvio, el menú de apagado), sonido y reducir el controlador hasta “Sin Amplificar”.
Esto se ha dicho mucho, pero el lanzador de programas es imposible de personalizar en profundidad. En mi KDE cuando los programas están maximizados no tienen barra de título. Si los quiero encojer hago click en cualquier zona de los programs que no usen (incluso si hay texto) o si no son nativos mantengo alt y arrastro. su quiero cerrarlos hago click central en su correspondiente botón del panel lateral, y si los quiero minimizar, espero que como hace cualquier otro administrador de tareas, haciendo click se minimicen. y ésto último si es desconcertante. Ahora, si hago click central, se abre otra ventana de la aplicación. Vamos hombre, tengo a 1 cm de movimiento de ratón el botón del GEdit para un nuevo documento. No me dupliquéis las acciones
Como creo recordar que leí en Linux Jounal y posiblemente en algún sitio más, el hecho de que no haya reacción ante un click secundario en un panel no mola. En informática una de las formas de aprender es hacer click secundario en lo que no conozcas o no sepas cómo funciona. Si no recibo respuesta ante un click secundario que hago esperando cambiar alguna opción interesante, se me pone mal cuerpo.
Hasta ahora lo único que he instalado es el Opera Next, GDebi (el administrador de paquetes es completamente inútil, además de que no me gusta el concepto), el administrador avanzado para el Compiz y cambiar las opciones de Unity, y Dropbox (le he dirigido la carpeta a la existente en el Arch para no tener datos duplicados, es sólo que a veces arranco el Ubuntu y me apetece que vaya sincronizando lo que haga en las clases de informática). Ésto es importante si alguien quiere darle vueltas al siguiente párrafo.
Me he encontrado con un bug bastante entretenido. Teniendo el Synaptic descargando actualizaciones, me fijo en dos cosas extrañas: la ventana de descargas no tiene ni barras de desplazamiento enanas (tiene las que me gustan, las GORDAS), y que el compiz no le afecta (no se retuerce la ventana si la muevo). Entonces tambien caigo en que el empathy no está abierto (estoy acostumbrado a que en KDE arranquen los programas que estaban funcionando cuando apago el ordena). voy a abrirlo, y me aparece la ventana de contactos. La muevo para comprobar si el compiz se ha colgado (por lo del synaptic) y ¡SORPRESA! No solo se agita ella sino que la ventana principal del Synaptic se mueve al unísono, como si la estuviera redimensionando. Poco despues me sucedió algo parecido con firefox, salvo que éste se quedaba como si estuviera tirando de la ventana, aunque los controles seguian en su sitio (ver la imagen). Incluso hice click sin querer en el enlacede compras en google porque la página también respondía a los clicks dónde los debiera recibir, no donde aparecen en pantalla. Los pantallazos, para los que se quieran reir.

Ahora a la derecha

Ahora a la derecha

Ahora a la izquierda

Ahora a la izquierda


Ahora le voy a apagar porque me estoy empezando a mosquear con tantos baches (en total ya he tenido dos fallos que me dejan la pantalla inutilizable forzándome a reiniciar el ordena, y eso son 32 más que en el Arch), que además mañana hay ExpoManga y ahora me apetece ir preparándome con un poco de Halo 2, aprovechando que el Synaptic me informaba del récord de ¡¡106!!KiB/s de descarga, por lo que con suerte habrá buen ping. Ya veré cuando escribo la segunda parte :P

Ayer me pasó en una tarde lo que no me había pasado en la vida. Rompí un disco duro de 80GiB; instalé la primera copia de Windows 7 que no era Ultimate; esa misma instalación me sacó mi primera BSOD por un error desconocido; esa misma instalación se colgó en el último reinicio antes del escritotio y no me dejó crear el usuario la segunda vez porque la anterior lo había hecho y se colgó despues; y por último, por ser el más curioso, algunos de los problemas no los pude solucionar con Linux y tuce que usar Windoze. Todo está arreglado o en progreso ahora, pero nunca me había pasado esto, ni nada parecido. El error del disco duro fue al crear una partición con sistema de archivos de CD, que TODOS los sistemas empezaron a sacar errores de lectura del disco. Solución: ni “dd if=/dev/zero of=/dev/sdb” ni cosas raras. Un endemoniado formateo desde Windows XP tras varios errores y listos. Increible. La copia de Windows 7 era un Home Premium para mi hermano, que normalmente usaba XP. La BSOD sigue siendo un misterio. El 7 Home, estando n la última pantalla antes de que me deje usarlo (configuración de usuario) le digo que quiero un usuario llamado Willy. Muy bien, sin contraseña, sigo. Cuando llega a la parte donde en teoría la barra daría cuatro vueltas y me sacaría el escritorio por fin, coge y me muestra una pantalla azul vacía. Reinicio, vuelvo a intentar crear el usuario llamado Willy y me dice que ya está en uso. Y me lo dice el asistente de instalación. En fin. Como el disco duro sigue dando problemas le he hecho un dd if=/dev/zero y estoy volviendo a instalar. Espero que no siga dando problemas, porque todavía dependo en parte de Windows (mqldito iTunes, aunque clementine en linux vaya bien, y benditos Halo y Halo 2)

Al principio, el primer iPad me pareció, como muchos decían, un iPod touch gigante. Ahora, mantengo mi opinión con la renovación (paupérrima, por cierto. Es como si el primero fuera una prueba y el 2 fuera el de verdad). A nivel general, los portátiles no me gustan: son caros, son una mierda en potencia y TODOS vienen con windows con toda la mierda posible preinstalada (incluso empotrada en el disco de instalación, dios mio, que parece que se quiere que descarguemos discos de instalación piratas para usarlos con la clave original :P). Los netbooks me parecen un chiste, por las mismas razones que sus hermanos mayores y porque SON MINÚSCULOS. Si quieres un ordenador, te compras uno entero carajo, no un simulacro de portátil. Los mac, paso. Mi única experiencia con Apple ya ha sido bastante mala para encima gastar más dinero del que cuesta un monstruo de caja grande en un portátil. Pero los tablets los veo mejor encaminados. No tienen teclado físico, por lo que son más fáciles de mover. Pero tienen un fallo: pretenden convivir con los mal llamados “smartphones”. ¿Para qué queremos llevar dos ordenadores en el bolsillo (o maletín, mochila o lo que nos de la gana) pudiendo tener sólo uno? No me parece que tenga lógica. Los tablets tienen tamaños variados, de los que 6 a 8 pulgadas me parece más que suficiente. Ya es manejable, y te permite acceder a la mayoría de funciones de un ordenador fuera de casa. He leído gente a la que no le gustaba la adaptación de algunos tablets, que decían que eran teléfonos gigantes pero sin telefonía. ¿No tendría sentido añadírsela (y de paso proporcionar auriculares con micrófono decentes)? Mi carga electrónica portátil ideal sería uno de esos relojes que se conectan a los móviles Android y te avisan de las llamadas, manejan la música y virguerías por el estilo, y un tablet de 8 pulgadas suficientemente potente como para aguantar Android con fluidez (pasando de los juegos, de verdad. No son importantes PARA NADA) y sus actualizaciones a vista de 10 años, y con 3g (aunque donde yo vivo no serviría de mucho, pero eso es otra historia) y telefonía. O mejor, conexión de datos y Google Voice o Skype (operadoras, os jodéis. Si no sabeis dar un buen servicio, dejad paso a los que si saben al menos, ¿Eh Vodafone, Movistar, Orange?). Lo de los diez años: ¿De verdad hay altuien en el mundo que no prefiera gastarse 600-800€ en un buen tablet y no tener que volver a comprar otro en diez años? Un poquito de sentido común, por favor. Si todos los tablets supuestamente caros con Android fueran a tener buen soporte a largo plazo, yo aceptaría. Decía alguien en ¿Alt1040 puede ser? Que no le parecían caros los productos de Apple, que valían lo que costaban. Yo respondo que si me van a obligar a gastarme otros 200€ cada dos o tres años porque “mi dispositivo está obsoleto“, se pueden ir al infierno. Tengo más potencia en la mano que en algunos de los ordenadores de mi casa. Si eso ez obsoleto, allá vosotros, pero no pienso cambiar mi iPod Touch 2g colado como un 3g (¡Encima eso!) de 8GB en mucho tiempo. Y cuando lo haga, seguramente sea por un Galaxy Tab 8.9, o su sucesor de la familia Android (espero que su sucesor). ¿He oido Google DroidPad?

Exacto. Me acabo de registrar en los foros de KDE, y en una de las preguntas sin contestar vi algo de una rejilla en el escritorio. De casualidad googleando ésto descubro como funcionan exactamente las actividades. Es el concepto de los “Escritorios”, “Espacios de trabajo” (Workspaces) y demás denominaciones, pero llevado al nivel de Plasma. En distintos escritorios se supone que tienes distintas ventanas, supuestamente para diferenciar entre trabjo y ocio, por ejemplo. Pero con Plasma, este modo de administración era un poco “flojo”. Existiendo los plasmoides, se da mucho más juego para poder cambiar entre categorías. Aunque existe la opción de hacer que cada escritorio tenga su propia actividad, se ha debido querer dar la opción, en vez de reinventar la rueda (no se por qué siento la necesidad de volver a meterme con Apple :P). En distintas actividades puedes tener distinto fondo de escritorio, distintos plasmoides y distintas ventanas. Los escritorios pueden ser de distintos tipos (uno normal y el otro que muestre una carpeta, por ejemplo), pero todos comparten paneles. Cada nueva actividad se crea con una configuración predeterminada. Y por ésta plantilla he descubierto como alinear los plasmoides (el siguiente paso es personalizar el grosor de la rejilla). Al crear una nueva actividad se da la opción “Escritorio con rejilla” (traducción libre). Y, para los ya creados, botón derecho en el escritorio (o en el botón de plasma que aparece por defecto en la esquina superior derecha), opciones de escritorio, y en tipo se selecciona “Rejilla”. Errores de novato :D. En la entrada que estoy preparando sobre la configuración del escritorio y del Springboard de iOS tendré que hacer un pantallazo por actividad, que quedan muy distintas. Además, he matado dos pájaros de un tiro: he hecho que el panel de arriba a la derecha cubra las ventanas (consiguiendo más espacio vertical) y me enseñe las actividades y he liberado espacio en el de la izquierda para poder poner el Lancelot en modo múltiple sin que se colapsen los iconos. Pero me estoy desviando, y el caso es que voy a aprovechar las actividades en su función más básica, y a desactivar algunos plugins de KWin como el cubo del cambio de escritorio para ver si mejora el rendimiento tambien.

Como siempre, empecaré por mi trayectoria. Como casi todo quisque, empecé con “er esplorel”. Me enteré de casualidad de que había navegadores que funcionaran. Estuve un rato con el viejo Mozilla Suite y con Netscape. La llegada de XP me hizo perder el instalador y al volver a buscarlo me topé con Firefox ¡1! Duré hasta la versión 3 con el zorra zorro de los añadidos. Cuando le sugerí a mi hermano abandonar el montón de piedras que es IE me encontré con Opera 9.6. Casi lo abandono por no tener la mardita barra google, que en firefox usaba para sustituir a la de direcciones. Pero aguanté, y porvllegar por la curiosidad de ver al pionero de las interfaces de navegadores web, me quedé por sus cosas únicas: el marcado rápido (no, la chorrada del chrome no cuenta), los gestos del ratón (los únicos botones que hay en la barra de herramientas son los de dos extensiones), su configuración (me refiero al opera:config, que no es el caos del about:config de firefox, aunque el mensaje de aviso de éste es un punto a favor) o la sincronización. Casi todas las características que hoy se buscan en un navegador, o que las empresas usan para promocionarlos, nacieron en Oslo, pero siguen sin hacer despegar al navegador. Me refiero a cosas como las pestañas o la sincronización (que según mis cuentas lleva mínimo cuatro años funcionando). El único bache: la falta de integración visual en KDE4 (por supuesto :P)

Segunda parte. Nunca fueron buenas dicen. En este caso voy a intentar no apresurarme tanto como con las anteriores.

Voy a hablar de las razones por las que escogí KDE4 or encima de GNOME o incluso KDE3.
Mi primera experiencia con linux fue en SuSe 7.2. Si, de pago. Incluía no se cual versión de KDE (3 supongo). No me llamó para nada la atención. Cuando de verdad entré en el pequeño mar de entornos de escritorio fue cuando encontré no sé donde un tutorial para montar un Slackware con KDE3 en un pendrive. Me llamó mucho la atención el nivel de configuración que permitía a un geek :P, y sin usar la terminal. Luego perdí el pendrive :(. Pero el recuerdo de ese obsoleto KDE3 permaneció. Cuando me metí con Guadalinex y Ubuntu, también me encantó como funcionaba, pero GNOME seguía sin tener ese toque de complicación que recordaba. Claro, cuando descubrí que Kubuntu existía me lancé (9.04, KDE4 en sus inicios). Era mucho más de lo que recordaba, aún echando en falta el menú arriba tipo Mac (que conste, no he usado un verdadero Mac en la vida). KDE4 me gustó desde el primer momento. De no ser por la frecuente lentitud, no lo hubiera abandonado por una temporada. Por aquel entonces Kubuntu estaba mucho más descuidado que ahora (que ya es decir) y al actualizar se murió la instalación. Un pequeño viajecillo con Ubuntu y GNOME me hizo ver que no podía dejar KDE. Hasta que llegué a Arch, no me planteé seriamente usar KDE4 por defecto. Sus paquetes intactos me gustaron mucho más que Kubuntu. Mis razones para quedarme con KDE4:

  • Como ya he dicho, tiene un gran nivel de personalización, incluso agobiante, pero no hay que tocar complejos y frágiles registros o gconfs.
  • Ya sea con los temas incluidos, o con los descargables desde el mismo cuadro de configuración, es casi imposible que no se vea bien.
  • Como argumentan ante el xambio de nombre de KDE a KDE SC, es mucho más que un entorno de escritorio. Tiene programas para todo, y la mayoría funcionan genial (puntos clave son Ark, KMail y Okular).
  • Es antiguo, y acumula mucha experiencia.
  • Es sencillo de aprender a usar (configurarlo a fondo es otra historia).

En contra de KDE, sólo puedo decir que con efectos de escritorio activados, consume bastante. Por lo demás, perfecto. Con algo de trabajo se consiguen cosas como las que tengo yo montadas, y es entretenido currárselo.

En respuesta a esta entrada de Gabuntu escribiré mi opinión sobre dichas interfaces.

Es evidente que no se puede utilizar la misma interfaz para una pantalla grande, que una pequeña. Yo sólo tengo a mano un CRT que cuando pasa de 1024×768 parpadea a 60Hz, y un LCD de 1920×1080. En el CRT “pequeño” tengo KDE. En su entrada, Gabuntu dice que no le gusta como está pensado Unity, pero que GNOME-Shell le parece más cómodo. EL problema o no es que Canonical se arriesga, y GNOME hace una incursión menos arriesgada, y para pantallas ¿normales? (Malditos portátiles :P).
En la propuesta de Ubuntu, la normalmente “barra de tareas” se encuentra a la izquierda, a modo de dock. justo encima hay un minúsculo botón con el logo de Ubuntu, que despliega una pantalla con distintas categorías y botones referentes a aplicaciones o acciones dentro de las categorías,pero está pensado de una forma que resulta intuitivo en una pantalla táctil, pero no tanto con un ratón. Pues bien, ¿sustituir de golpe y porrazo el clásico sistema de menús por un pseudo-springboard a lo iOS? Muy bestia en mi opinión. En KDE4.6 (específicamente esta versión) se puede llegar a un término medio sin terminar de despistar al usuario clásico, pero muy similar a Unity. En lugar del springboard categorizado, Lancelot estirado para cubrir toda la pantalla. Un panel izquierdo con el plasmoide de tareas predeterminado, que en 4.6 permite anclar programas (aunque como se verá en los pantallazos, algunos son accesos directos en lugar de convertirse en el botón de la ventana). Otro panel arriba a la derecha reducido con reloj y la bandeja de sistema predeterminados también. y el escritorio, que con el plasmoide de carpeta queda mucho más personalizable.
Por otro lado, las notificaciones: en Ubuntu destacan algo porque se separan mucho del panel, pero realmente en un monitor grande no creo que sea la mejor solución. Por si nadie ha caído en la cuenta, en una pantalla grande miramos normalmente más la parte central baja. Teniendo en cuenta que casi todas las aplicaciones mantienen su espacio en un color claro, si de repente algo oscuro aparece ahí destaca, que es al fin y al cabo la función de las notificaciones, LLAMAR LA ATENCIÓN, no apartarse del camino. Aunque no aparecen en los pantallazos, en mi pantalla destacan bastante abajo centradas (uso Colibri, no las predeterminadas de KDE). Comparemos: . Es cierto que la versión prediseñada queda mejor, pero quién sea capaz de tener simultáneamente las dos configuraciones (a mi Unity no me compila y me da pereza arreglarlo) que intente usarlas en distintas pantallas.

Intento que esto sea “crítica constructiva”, pero en cualquier caso, me es indiferente que Unity triunfe o fracase. Como decía Gabuntu, yo pertenezco a esa pequeña fracción de personas a las que les gusta lo nuevo, por lo que de vez en cuando intentaré compilar Unity y GNOME-Shell en Arch. El día que funcionen, los usaré un rato y los desinstalaré para aplicar las ideas interesantes en KDE. Cosas como esta me recuerdan por qué dejé Ubuntu: Me recuerda a Apple: hagan lo que hagan les queda bien y con clase, tienen siempre un “estilo propio” e intentan adelantarse a los usuarios innovando y evitando que éste se mueva para tener lo que sea funcionando.

P.D.: Mi escritorio actual, sin Lancelot de por medio:

Por supuesto, algo tenía que pasar. Dije que quería sincronización entre los clientes de Twitter: pues no me refería a las “columnas” de tweetdeck. Me refería a la cuenta de tweets leídos y los que no, ya que en la versión de iOS de Tweetdeck se marcan los que no has leído. Además, vamás lento que el caballo del malo y la integración con KDE da ASCO en Chrome. Por tanto, cambio a la aplicación oficial de Twitter en iOS y a Chokoq

Voy a empezar una serie de entradas sobre cada uno de los programas que utilizo en mi ordenador (y en iOS), y porqué los he elegido por encima de los que hubiera probado antes. Para ir
por orden, voy a empezar por el sistema operativo (o más bien la distribución): ArchArch
En esta categoría empecé, como casi todo el mundo, con Windows. Windows por aquí, BSoD por allá, que me tiré 6 años pasando de Windows 95 hasta Windows 7 (omitiendo Vista :P). Cuando me harté de esperar a tener la oportunidad de conseguir un ordenador nuevo, me metí con Guadalinex (distribución de Linux andaluza, basada en Ubuntu). No me gustó, pasé a Ubuntu. Desde la versión 9.04 hasta casi la 10.04 lo he estado usando. No me gusta como se administran los paquetes (me parece absolutamente INCREÍBLE que apt-get se use más que aptitude, cuando el primero no hay manera sencilla de que limpie los paquetes huérfanos) ni las actualizaciones (me gusta ver que las cosas mejoran a su ritmo, no una gran avalancha cada seis meses). Tras unas breves pruebas con OpenSUSE, decidí que KDE era más adecuado a mí que GNOME. En un fin de semana de “investigación” me dio por buscar las distribuciones según el administrador de paquetes. Esta página me sirvió de guía para ir encontrándo nuevas distribuciones. Arch me llamó la atención por los siguientes puntos:

Ésas son las razones principales. Ahora lo tengo funcionando con la apariecia de la entrada de hace unos días (aunque algo cambiada), en un disco duro IDE (:() de 160GB, compartiendo 17GiB como buenos amigos con un Windows 7 cuya única razón de existencia es Halo y Halo 2 (le quedan 42MiB libres :D). Dentro de unos días escribiré la segunda parte de esta serie, sobre el entorno de escritorio.

Da miedo. Como mínimo. Empecé usando Thunderbird sólo para correo electrónico, con GMail por POP3 (!!) y le he dado mil vueltas a los programas más interesantes a mi parecer. Voy a contar como acabo de pasar de Google Reader, GMail, Calendar, Contacts y Twitter en sus versiones web a sus versiones locales para Linux e iOS. Vayamos por partes:

  • GMail
    El más sencillo. El protocolo IMAP ofrece sincronización bidireccional entre los clientes y los servidores, normalmente instantánea. El cambio en este caso (al igual qu con todos los servicios de Google) se debe a que recortan las características de sus servicios según el navegador, y no pienso abandonar Opera. Además, mi conexión a internet es una completa MIERDA, como casi todas en EspaÑa. Tengo una mierda de megabit de bajada y un cuarto de megabit de subida, y encima es de /Telefónica/ :(. Lo más lógico en este caso fue empezar con lo que conocía, Thunderbird. Me di cuenta de que no trabajaba bien la integración con GMail, asi que pasé al siguiente (tras ver volar las versiones 1,2 y 3). Opera Mail hace un buen trabajo, aunque en linux las notificaciones no llaman la atención. Hasta hace poco, lo estuve usando. Hasta que me iluminé: KDE incluye más aplicaciones que la base y Plasma (despiste de novatos :D). KMail se integra a la perfección con la apariencia del sistema (evidentemente :P), con las notificaciones y con GMail. La tecla suprimir archiva el mensaje, y todos felices.
  • Google Reader
    ¡Huy, huy, huy! Grandísima espina con este. No había conseguido encontrar un buen cliente hasta ayer mismo. Llevaba años aletargado con la versión web recortada, hasta que caí en la cuenta de que si en iOS hay clientes que se sincronizan, los tenía que haber en PC por narices. Pero empiezan los problemas. En los repositorios de Arch sólo veía dos alternativas en Qt: el nativo Akregator y su homólogo Kakawana. El primero tuvo un simulacro de integracion con GReader, pero el desarrollador abandonó la idea. El segundo no compila porque tiene mal las dependencias, e intenta encontrar un paquete que no existe (he avisado al desarrollador y si se arregla, seguramente de de unas vueltas). El siguiente paso era olvidarme de la integración con el sistema y aceptar clientes para Gnome. Por goleada, me quedo con Liferea.
  • Google Calendar y Contacts
    Con estos dos no hay tanto problema. Entre los servicios que ofrece KDE se encuentra Akonadi, que es una especie de administrador defuentes de información personal. Existe un paquete llamado akonadi-googledata que permite configurar GCalendar y Contacts como fuentes. Fácil y complejo.
  • Twitter
    Otro pequeño obstáculo. Hay buenísimas aplicaciones nativas para KDE, pero quiero /sincronización/. No me quedaba más remedio que irme a Tweetdeck. Tenía dos posibilidades: la aplicación en Chrome o la de Adobe AIR. Como le tengo mania a Adobe, y ya tengo Chrome 10 instalado, la decisión era obvia.
  • iOS
    A fines de usuario sencillo, Apple pone las cosas muy fáciles, y todo lo anterior es muchísimo más sencillo en un iPod. GMail, Calendar y Contacts se sincronizan con las nativas si se configura la cuenta de GMail como una de Exchange. Para Google Reader hay varias aplicaciones, pero he acabado con Reeder. Y para Twitter, como ya he diho, me quedo con Tweetdeck.

Creo que esto se va a parecer a las “Bungie Weekly Updates. Mucha paja en una sóla entrada ¬¬

Empiezo la temporada diciendo algo a Microsoft: NO HAGÁIS HALO PARA KINECT. En serio, no vale la pena. Halo empezó bien por sus controles y no creo que se deba forzarlo. Me parece muy bien que “protejáis” la franquicia pero el dominio kinecthalo.com es uno a considerar si ahora yo decidiera adaptar el controlador libre para controlar el juego de PC y publicara la información.
Segundo, me voy a dedicar a experimentar con SSH en mi iPod 2g MC. Practicamente todo lo que tiene que ver con Winterboard lo ralentiza, y quiero tener temas que no hagan que las preferencias tarden 10 segundos en aparecer. Lo único que no estoy dispuesto a abandonar es el paquete “All features”, por los controles de música abajo en lugar de la ventanita y el fondo de pantalla introducidos en iOS 4. Apple se podría dedicar a hacer que iOS fuera bien en aparatos antiguos, y no en que compremos los nuevos. Yo estoy esperando a que adapten iDroid a este modelo concreto de iPod para deshechar de una vez el jailbreak (o aprovecharlo mejor) y no creo que vuelva a comprar nada de Apple.
En Opera dicen quevan a actualizar todas las versiones móviles: ¡genial! El único que realmente uso es el Mini para iOS porque no aguanto que el safari nativo no ajuste el texto a la pantalla y tener que andar moviéndome horizontalmente. Es más, quiero Opera Mobile, anda que es poca la diferencia entre uno y otro en un nokia 5800.
Por último, el típico pantallazo de mi escritorio. KDE 4.6 despues de un pequeño simulacro de cambio a gnome (cuando me aburra lo arrancaré y enseñaré también la imagen). Los paneles están así porque he intentado hacer funcionar unity-2d en Arch, pero se quedaba blanco con el icono de la papelera y de los escritorios. En cuanto vea que me lee alguien empezaré a poner los elementos utilizados.

Intentaré escribir más de una vez al més, que esta entrada la empecé a escribir el dia 10 de febrero y la publico el séptimo minuto del 16 :P

A partir de ahora, intentaré escribir como mínimo una vez al mes aquí, en castellano. El nuevo nombre del blog viene del destructor de la UNSC con la que el recién ascendido capitán Keyes improvisa la “Maniobra Keyes” y destroza un grupo de exploración del Pacto en Sigma-Octanus IV. Halo: The fall of Reach y diario de Halsey de la Ed. Legendaria de Halo: Reach :). ¡Empiezo mañana!