Skip navigation

Segunda parte. Nunca fueron buenas dicen. En este caso voy a intentar no apresurarme tanto como con las anteriores.

Voy a hablar de las razones por las que escogí KDE4 or encima de GNOME o incluso KDE3.
Mi primera experiencia con linux fue en SuSe 7.2. Si, de pago. Incluía no se cual versión de KDE (3 supongo). No me llamó para nada la atención. Cuando de verdad entré en el pequeño mar de entornos de escritorio fue cuando encontré no sé donde un tutorial para montar un Slackware con KDE3 en un pendrive. Me llamó mucho la atención el nivel de configuración que permitía a un geek :P, y sin usar la terminal. Luego perdí el pendrive :(. Pero el recuerdo de ese obsoleto KDE3 permaneció. Cuando me metí con Guadalinex y Ubuntu, también me encantó como funcionaba, pero GNOME seguía sin tener ese toque de complicación que recordaba. Claro, cuando descubrí que Kubuntu existía me lancé (9.04, KDE4 en sus inicios). Era mucho más de lo que recordaba, aún echando en falta el menú arriba tipo Mac (que conste, no he usado un verdadero Mac en la vida). KDE4 me gustó desde el primer momento. De no ser por la frecuente lentitud, no lo hubiera abandonado por una temporada. Por aquel entonces Kubuntu estaba mucho más descuidado que ahora (que ya es decir) y al actualizar se murió la instalación. Un pequeño viajecillo con Ubuntu y GNOME me hizo ver que no podía dejar KDE. Hasta que llegué a Arch, no me planteé seriamente usar KDE4 por defecto. Sus paquetes intactos me gustaron mucho más que Kubuntu. Mis razones para quedarme con KDE4:

  • Como ya he dicho, tiene un gran nivel de personalización, incluso agobiante, pero no hay que tocar complejos y frágiles registros o gconfs.
  • Ya sea con los temas incluidos, o con los descargables desde el mismo cuadro de configuración, es casi imposible que no se vea bien.
  • Como argumentan ante el xambio de nombre de KDE a KDE SC, es mucho más que un entorno de escritorio. Tiene programas para todo, y la mayoría funcionan genial (puntos clave son Ark, KMail y Okular).
  • Es antiguo, y acumula mucha experiencia.
  • Es sencillo de aprender a usar (configurarlo a fondo es otra historia).

En contra de KDE, sólo puedo decir que con efectos de escritorio activados, consume bastante. Por lo demás, perfecto. Con algo de trabajo se consiguen cosas como las que tengo yo montadas, y es entretenido currárselo.

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: